Desde el Santuario de Auco junto a Teresa de Los Andes, queremos invitar a todos los peregrinos para  celebremos la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.



Para ello, hemos realizado un programa especial para vivir este tiempo de encuentro y oración con Jesús desde el Carmelo y respondiendo a la invitación que nos hace Teresa de Jesús de Los Andes: 


"Debo contemplar en mi alma a Jesús crucificado. Yo le imitaré y recibiré al pie de la Cruz la sangre de mi Jesús,
que guardaré en mi alma y que he de comunicar a las almas de mis prójimos para que,
por medio de la sangre de Cristo, sean lavadas". (D 20)



Programa 2018

Domingo de Ramos (25 de marzo)

  • 09.00 hrs. Misa (Transmitida por Radio Encuentro FM).
  • 12.00 hrs. Procesión, Bendición de Ramos y Santa Misa.
  • 17.00 hrs. Misa y Bendición de Ramos.

Miércoles 28 de Marzo

  • 19.00 hrs. Misa Crismal en Iglesia Catedral de San Felipe.

Triduo Pascual

  • 29 de marzo Jueves Santo 19.00 hrs. Misa de la Cena del Señor.
  • Una vez terminada la Misa, inicia la Adoración del Santísimo Sacramento en el Monumento con las comunidades religiosas presentes y peregrinos.

Viernes Santo 30 de Marzo

  • 09.30 hrs. Rezo de Laudes (Templo).
  • 11.00 hrs. Vía Crucis por el Monte Carmelo y Vía Crucis en la cripta.
  • 15.30 hrs. Liturgia de la Pasión del Señor (Monasterio).
  • 16:00 hrs Liturgia de la Pasión del Señor (Templo).
  • 19.30 hrs. Vía Crucis por el Monte Carmelo.

Sábado Santo 31 de Marzo

  • 10.30 hrs. Soledad de María (Templo).
  • 16.30 hrs. Santo Rosario Meditado (Templo).
  • 21.30 hrs. Vigilia Pascual (Templo).
  • 22.00 hrs. Vigilia Pascual (Monasterio).

Domingo de Resurrección 01 de abril

  • Santa Misa  09.30 – 11.00 – 12.30 y 17.00 hrs. (Templo).
  • Misa en Monasterio 11.00 horas.

 

 

 A 25 años de su Canonización , Santa Teresa de Los Andes
La primera Santa Chilena

 

La canonización de Santa Teresa hace 25 años (21/03/1993), fue un gran hito en la historia del Santuario, momento en que culminó un largo proceso en el que se dieron cita los distintos agentes que habían trabajado en su construcción, así como los miles de peregrinos que llegaban cada día más masivamente a Auco.

La ceremonia fue realizada en la Basílica de San Pedro en Roma y se presenció en pantalla grande por los miles de peregrinos que pasaron la noche en la explanada  frente al templo, esperando ese momento solemne, mientras que en el monasterio las madres carmelitas seguían el proceso por televisión, el cual había sido recibido como regalo para la ocasión.

Cinco mil quinientos chilenos estuvieron en Roma para la ceremonia, pero en el Santuario fueron cerca de 40 mil peregrinos, los cuales presenciaron el acto aplaudiendo, llorando y agitando banderitas en los momentos más emotivos, mientras escuchaban el replicar de las campanas. 

Al canonizarla, el Papa San Juan Pablo II elogió las virtudes de Teresa - "ella quiso ser una hostia inmaculada ofrecida en sacrificio continuo y silencioso por los pecadores", dijo - y recordó la beatificación en Santiago.

Cuando fue declarada finalmente Santa, Auco estalló en aplausos y gritos, que fueron presenciados por las Carmelitas quienes, emocionadas, se asomaron por las ventanas del monasterio.

Fue un momento lleno de alegría, un hito hito no sólo para el Santuario y el Carmelo, sino para Chile entero; nuestro país por fin tenía su primera Santa, un joven carmelita que de temprana edad conoció el amor del Padre, contemplándolo en las cosas sencillas de la vida.

 

 

Reflexión del Evangelio
P. Cristhian Ogueda, ocd
Domingo III del Tiempo Ordinario

Jesús es el que llama. Pero muchas personas jamás han experimentado el llamado de Jesús. Si uno preguntara a muchos católicos cuando y donde experimentaron el llamado de Jesús, seguramente no sabrían qué responder. Hoy, narra el evangelio de Marcos, Jesús llama a sus primeros discípulos, a saber, Simón, Andrés, Juan y Santiago. Para ellos fue un cambio radical. Y podría ser también el inicio de un cambio radical para nosotros. Hoy, a través de la liturgia, Jesús vuelve a llamar, tal como llamó a los primeros discípulos. ¿Estamos dispuestos a escuchar un llamado de esta naturaleza? 

Ser cristiano consiste en “seguir a Jesús”, esa es la esencia del ser cristiano. Antiguamente se hablaba de “imitar a Cristo”, es decir, copiar algunos actos, reproducir algunos comportamientos, generosidad, caridad, etc. Pero fundamentalmente a Jesús se le sigue, es decir, se vive la vida diaria siguiendo sus orientaciones, sus criterios, entrando en su forma y estilo particular de ser y de vivir. El seguimiento de Jesús implica vivir con Jesús y como Jesús. Por eso el seguimiento implica conocer a Jesús, y entrar en su corazón, entrar en su misterio, entrar en su pasión por el Reino. 

Los primeros discípulos sentían que vivían para algo grande, algo inmenso, y eso inmenso, el Reino de Dios, ya estaba presente con ellos al vivir y estar con Jesús. Hoy muchos cristianos reducen el cristianismo a “portarse bien”, a no obrar mal y no pecar. Pero eso es perder lo fundamental del ser cristiano, es decir, vivir para Jesús y querer ser como él, y estar apasionado por él. Y entrar en su persona a través de la lectura de los evangelios. No se puede apasionar con Jesús el que no lo conoce. Y conocer a Jesús sólo se logra en una comunidad orante que hace camino leyendo y meditando los evangelios. 

Jesús tiene tanto que darnos, pero sólo lo irán conociendo quienes se arriesguen a seguirlo. No se trata de portarse bien o no, es algo mucho más profundo, se trata de cambiar de forma y estilo de vida, de dar un giro completo a la vida. Y el que era pescador, como los primeros discípulos, llega a ser pescador de hombres. El que era profesional, pasa a ser profesional para el reino, el que era padre de familia, pasa a ser un padre de familia para el reino, el que era estudiante, pasa a ser estudiante para el reino. 
¿Quieres seguir a Jesús viviendo como él, y dando tu tiempo, y tus dones y tu persona al servicio de algo más grande que tu vida y tus cosas? Si la respuesta es afirmativa, es que Jesús te está llamando. Si la respuesta es negativa, no has sido llamado todavía, tu vida debe seguir tal cual ha sido, hasta que llegue la hora de tu llamado. Aunque hay muchos que son llamados, pero se hacen los sordos. Que la Virgen María nos preste su corazón para acoger y decir sí a la voz de Jesús.


¡Buen Domingo.!


Domingo IV del tiempo ordinario. 

Los Espíritus impuros hoy


Jesús hoy expulsa a un “espíritu impuro” de un hombre. Aunque sería más oportuno decirlo de otro modo, “un hombre” es liberado de un espíritu impuro. El centro del relato es el hombre, no el espíritu impuro. Al menos para Jesús lo que importa es el hombre. El hombre es el centro de la vida de Jesús. Él vive y muere por el hombre, y cada hombre con su rostro particular y concreto. Salvar al hombre, y no condenar al hombre. Es grande el contraste, en ese sentido, del evangelio de hoy con la primera lectura, donde David quiere condenar al hombre. 


Natán profeta cuenta una historia y David juzga que el hombre de esa historia debe morir. Terminada la historia narrada por el profeta, David se apresuró a dar la sentencia, “ese hombre debe morir”. La respuesta del profeta Natán es tremenda, “ese hombre eres tú”. 


Amar al hombre, vivir para el hombre, salvar al hombre. Hoy diríamos, amar a las personas, y vivir para ellas, ayudarlas, liberarlas. El que quiera vivir condenando a las personas, se condena a sí misma. En el fondo de la realidad somos una unidad, el bien y el mal de la humanidad, y de cada persona, nos pertenece. Hay una comunión que nos hace solidarios unos de los otros. Una solidaridad interior y radical que va más allá de lo visible y medible.


Los espíritus impuros de hoy, al menos en Chile, son muchísimos. Hoy muchas personas son víctimas de una mentalidad consumista, exitista, clasista, hedonista y auto-referente, que las tiene encorvadas sobre sí misma echando espumas de sufrimiento y rabia y soledad amarga por sus bocas. Y los comentarios que más se escucha son comentarios ácidos, y amargos juicios, que como David en la primera lectura de hoy, son condena a otras personas. Condena y juicio a los otros, a los próximos, a los que no amo ni sirvo. 


Jesús quiere hoy sanar a este país, y que por fin, nadie condene a nadie, pero para que este país sea salvado debe entrar en un nuevo espíritu. Entrar en la mentalidad pura de Jesús, en su espíritu, que sabe mirar y reconocer a los otros. Ver más allá de nuestras narices. Los más jóvenes deben hablar, no deben callar, ellos llevan la semilla de la renovación de este país tan injusto, insolidario, polarizado, y atontado por el aburguesamiento y la auto-referencialidad. El lema pareciera ser, sálvese quien pueda, y detrás de esta expresión, cuanta soledad e injusticia dolorosa arrastran tantos rostros cansados de estar tan encerrados en sí mismos...
Todos somos hermanos y hermanas, y hay un unión tan íntima entre todos que va más allá de los credos, religiones, razas, etnias, clases sociales, etc. En fin, amar a las personas y a todas las personas, que esas personas, somos nosotros mismos: “tú eres ese hombre”, tú eres esa persona…


Feliz domingo
P Cristhian Ogueda, ocd

Muy temprano comenzó la jornada de hoy para la familia del santuario que junto a las comunidades del Decanato de Los Andes, salieron  hoy a las 01.15 horas  de la madrugada con destino a Santiago  para llegar hasta el Parque O’Higgins y participar de la Misa del Papa Francisco a las 10.30 horas.

Fue una jornada larga y agotadora, no importo el sueño y  el frío de la noche, el entusiasmo, alegría y emoción  de poder ver al Papa,  daba las fuerzas necesarias para avanzar.  Las horas fueron pasando y  el corazón de cada uno de los que  peregrinamos,  se llenaba  de esperanza y fe para recibir el mensaje  que el Vicario de Cristo, entregaría a los miles de fieles que le esperábamos  desde  mucha horas.

El mensaje entregado por  su Santidad,  nos habla de las Bienaventuranzas, las que no nacen de una actitud pasiva frente a la realidad, tampoco de espejismos que nos promete la felicidad en un abrir y cerrar de ojos. Las Bienaventuranzas nacen del corazón compasivo de Jesús que se encuentra con el corazón compasivo  y necesitado de los  hombres y mujeres que quieren y anhelan una vida bendecida, que saben de sufrimiento cuando se mueve el piso. El corazón chileno sabe cómo levantarse después de tantos derrumbes, y dolor;  a ese corazón conoce apela Jesús, para recibir las bienaventuranzas. Del corazón misericordioso que no se cansa de esperar. 

Nos hizo un llamado a no ser resignativos, a no escapar de los problemas,  no aislarnos y separarnos, a no ser ciegos frente a la vida y el sufrimiento de los otros. Las bienaventuranzas son para las personas que siguen apostando al futuro y que siguen, dejándose tocar por el espíritu de Dios.- “Quieres dicha y felicidad, felices son los que trabajan para que otros puedan tener una vida dichosa.  Quieres paz, trabaja por la Paz, trabaja por la justicia” 

Al terminar su mensaje,   nos enseña a  pedirle a la Virgen Inmaculada, para que ella nos ayude a vivir y desear el espíritu de la Bienaventuranzas.

Siendo las pasado las 12:00 horas, terminó la misa, donde llenos de alegría  comenzó el retorno a nuestro Valle.