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Ángelus de su Santidad el Papa Benedicto XVI “Moderar nuestro afán por los bienes materiales.
Palacio Apostólico de Castelgandolfo Domingo 1° de Agosto de 2010.
"Queridos hermanos y hermanas:
En estos días la memoria litúrgica recuerda a algunos Santos. Ayer recordamos a San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús. Vivió en el siglo XVI, se convirtió leyendo la vida de Jesús y de los santos durante una prolongada enfermedad causada por una herida en la batalla. Quedó totalmente impresionada de cada página que decidió seguir al Señor. Hoy recordamos a San Alfonso María de Liguori, fundador de los Redentoristas, que vivió en el siglo XVIII, proclamado patrono de los confesores por el Venerable Pio XII... En esta semana la liturgia nos propone a San Eusebio, primer Obispo de Piamonte, acérrimo defensor de la divinidad de Cristo, y finalmente la figura de San Juan María Vianney, el Cura de Ars, que ha guiado con su ejemplo el Año Sacerdotal que acaba de concluir, y a cuya intercesión nuevamente encomiendo a todos los Pastores de la Iglesia. El compromiso común de estos santos ha sido el de salvar las almas y el de servir a la Iglesia con sus respectivos carismas, contribuyendo a renovarla y a enriquecerla. Estos hombres han logrado alcanzar un corazón lleno de sabiduría, acumulando lo que no se corrompe y descartando lo que cambia irremediablemente con el tiempo: el poder, la riqueza y los placeres efímeros. Eligiendo a Dios, han poseído todo lo necesario, pregustando la eternidad ya desde la vida terrenal.
En el Evangelio de este domingo, la enseñanza de Jesús se refiere a la verdadera salvación y presenta la pregunta de uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que comparta conmigo lo heredado. Jesús responde y advierte oyentes sobre los bienes terrenales con la parábola del rico insensato, el cual habiendo acumulado una rica cosecha para sí mismo, deja de trabajar y utiliza sus bienes divirtiéndose, incluso sin saber de su pronta muerte. Pero Dios dice: "¡Necio, esta noche te será quitada tu vida. Y lo que tienes, ¿de quién será?". El hombre sin conocimento en la Biblia no quiere darse cuenta, de la experiencia de las cosas visibles, que no duran para siempre, todo pasa: la juventud, la fuerza física, las comodidades, los roles de poder. Depender la propia vida de la realidad es cosa pasajera, por lo tanto, locura. El hombre que confía en el Señor, sin embargo, no teme a las adversidades de la vida, incluso a la realidad ineludible de la muerte: el hombre que ha adquirido un "corazón sabio", como los santos.
Dirigiendo nuestra oración a María Santísima, deseo recordar otras fechas significativas: mañana se podrá obtener la indulgencia desde la Porzíuncula o “el Perdón de Asís”,que San Francisco obtiene, en 1216, del Papa Onorio III; el jueves 5 de Agosto, conmemoramos la Dedicación de la Basílica de S. María Mayor, honraremos a la Madre de Dios aclamada con este título en el concilio de Efeso del 431, y el viernes próximo, aniversario de la muerte del Papa Pablo VI, celebraremos la fiesta de la Trasfiguración del Señor. La fecha del 6 de Agosto, considerada el culmen de la luz estiva, significa que el esplendor del Rostro de Cristo ilumina el mundo entero".

Después del Ángelus
"Deseo expresar mi profunda satisfacción por la entrada el vigor justo hoy de la Convención sobre la prohibición de las municiones de racimo que provocan daños inaceptables a los civiles. Mi primer pensamiento va a las numerosas víctimas que han sufrido y siguen sufriendo graves daños físicos y morales, hasta la pérdida de la vida a causa de estas armas insidiosas, cuya presencia sobre el terreno con frecuencia dificulta mucho la reanudación de las actividades cotidianas de interés comunitario. Con la entrada en vigor de la nueva Convención, a cuya adhesión exhorto a todos los Estados y la Comunidad internacional ha demostrado la sabiduría, previsión y capacidad de perseguir un resultado significativo en el campo del desarme y del derecho humanitario internacional. Mi anhelo y aliento es que se prosiga siempre con mayor fuerza en este camino, para la defensa de la dignidad y de la vida humana, para la promoción del desarrollo humano integral, para el establecimiento de un orden internacional pacífico y para la realización del bien común de todas las personas y de todos los pueblos".
Saludos
Castellano
"Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española que han participado en el rezo del Ángelus. La liturgia de hoy nos invita a moderar nuestro afán por los bienes materiales, que no son todo en la vida, sabiendo administrarlos bien y compartirlos, de manera que produzcan bienes más altos y duraderos. Pidamos a María que nos enseñe a seguir con gozo a Jesús con un corazón sencillo. Feliz domingo".
Traducción del original italiano: www.ssbenedictoxv.org © Copyright 2010 - Libreria Editrice Vaticana Fuente:www.ssbenedictoxvi.org
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